A petición de Jaume I, se inició en el siglo XIII la construcción la Catedral de Valencia. Ésta se encuentra sobre la antigua mezquita musulmana, que a su vez se había alzado sobre la antigua catedral visigótica. La Catedral de Valencia es principalmente de estilo gótico. Sin embargo, al prolongarse su construcción durante siglos, tiene una mezcla de estilos artísticos, que van desde el románico hasta el neoclásico, pasando por el recargado barroco. En la Catedral de Valencia encontramos la Capilla del Santo Cáliz. Además, tras tres años de trabajos de recuperación, ya se pueden contemplar en la cúpula los frescos que mandó pintar en 1472 el cardenal Rodrigo de Borja, futuro papa Alejandro VI. Los doce ángeles músicos que protagonizan estas pinturas permanecían escondidos desde el siglo XVII tras la bóveda barroca del altar mayor. Fueron pintados por los italianos Francesco Pagano y Pablo de San Leocadio.
La Patrona de los valencianos es la Virgen de los Desamparados. Tal es la devoción que desde inicios del siglo XV se fue construyendo la Basílica en su honor en la Plaza de la Virgen, junto a la Catedral. El templo se inauguró el 10 de mayo de 1667. Excavaciones realizadas en la cercanías indican que la zona donde está situada la Basílica de la Virgen corresponden con el foro romano de la ciudad. En su interior, recientemente se restauraron los frescos de la cúpula de Palomino, pintor de Carlos II y considerado una de las figuras de la producción mural durante el barroco español.
La Catedral y la Basílica se encuentran en la Plaza de la Virgen, un espacio idílico de gran belleza donde la luz de Valencia cobra un protagonismo esencial. Aquí encontramos otro monumento, la fuente del Turia, de la que mana el agua de ocho doncellas, que representan las ocho tradicionales acequias de la ciudad. Todos los jueves del año a las 12.00 h tiene lugar en la puerta de los Apóstoles de la Catedral, el milenario Tribunal de las Aguas.
El Miguelete nació como torre exenta, pero posteriormente, en el siglo XV se adosó a la Catedral de Valencia, de la cual es campanario. Durante muchos siglos fue llamado "Campanar Nuevo" o "Campanar de la Catedral". Con el paso del tiempo fue transformándose hasta llamarse "Torre del Miguelete", en referencia a la gran campana que tocaba las horas. Es de estilo gótico levantino y tiene una altura de 51 metros hasta la terraza y 63 con la aguja. Se puede acceder a la torre de El Miguelte todos los días del año. En su interior una escalera de caracol lleva hasta la terraza desde donde se divisa toda la ciudad. Tras las actuaciones del Gremio de Campaneros Valencianos primero y de los Campaneros de la Catedral de Valencia después, los visitantes pueden ver el campanario y subir a la terraza.
A finales del siglo XIV doce puertas custodiaban la ciudad, de las cuales a día de hoy se conservan las Torres de Serranos y las Torres de Quart. El uso principal de las Torres de Serranos era servir de defensa y para entradas oficiales de embajadores y reyes, pues se consideraba la entrada principal de la ciudad. Posteriormente también se emplearon como prisión de nobles y caballeros. Durante la Guerra Civil Española se utilizaron como depósito de las obras evacuadas del Museo del Prado. En la actualidad, las Torres de Serranos se pueden visitar y subir. Desde arriba las vistas de Valencia son formidables. En las torres se celebran diferentes actos de la ciudad de Valencia, siendo la Cridá en Fallas el más característico. La fallera mayor llama a los valencianos para que se inicien las Fallas.
Del siglo XV son las Torres de Quart, una auténtica muestra de la majestuosidad del gótico tardío. Su nombre se debe al estar situadas sobre el camino que conduce del centro de la ciudad al pueblo Cuart de Poblet. Las Torres de Quart han soportado la Guerra de la Independencia de los franceses, la de Sucesión, las cantonales y la Guerra Civil Española. En la actualidad se pueden observar los impactos recibidos por los cañonazos de la Guerra de la Independencia. En 1931 fueron declaradas Monumento Nacional.
La Lonja de la Seda y los Mercaderes es fruto de la gran prosperidad comercial de la ciudad durante el siglo XV. Fue un símbolo de poder de la ciudad para atraer comerciantes en un momento complicado, ya que el descubrimiento de América hizo que el comercio se desplazara del Mediterráneo al Atlántico. Fue nombrado Monumento Nacional en 1931 y la UNESCO declaró a la Lonja de la Seda Patrimonio de la Humanidad en 1996. La Lonja de la Seda es una obra maestra del gótico flamígero, que está dividida en cuatro partes. El salón columnario es una gran estancia interior de techo abovedado de crucería sostenido por esbeltas columnas helicoidales. Desde el salón columnario se accede al Patio de los Naranjos, un jardín lleno de detalles escultóricos. A su izquierda se encuentra el Consulado del Mar, donde los jueces o cónsules de comercio celebraban sesiones sobre asunto marítimos y mercantiles. Por últmo, la Lonja de la Seda dispone de una torre donde se encarcelaban a los ladrones.
Situado frente a la Lonja de la Seda, se encuentra el Mercado Central, una visita imprescindible para el turista. El edificio, de estilo modernista, se empezó a construir a principios el siglo XX. Recuerda a una catedral, ya que en el centro se aprecia una gran cúpula coronada por una veleta. En 2004, el edificio se restauró y desde entonces tiene una ajetreada vida comercial. En el Mercado Central, el visitante puede encontrar lo mejor de la gastronomía valenciana, ya que se vende todo tipo de alimentos como pescado, mariscos, frutas, carnes y embutidos tanto para consumo doméstico como para abastecer a importantes restaurantes de Valencia.
Situado en uno de los lugares más céntricos de la ciudad se erige esta majestuosa mansión señorial. El Palacio del Marqués de Dos Aguas llama la atención por su decoración artística exterior. Su fachada es un símbolo del arte rococó del siglo XIII. Representa los dos ríos más caudalosos de la Comunidad Valenciana: el Turia y el Júcar. En el interior del palacio se encuentra el Museo Nacional de Cerámica González Martí. En este museo, el visitante tiene la oportunidad de conocer la historia, costumbres, fiestas y gastronomía de Valencia a través del meticuloso arte de la cerámica. Desde 1941 el Palacio del Marqués de Dos Aguas es declarado Monumento Histórico Artístico.
De principios del siglo XX es el Mercado de Colón, que se rehabilitó y dotó de comercios y establecimientos para cubrir las recientes necesidades del ensanche. Es un claro ejemplo de la arquitectura modernista de principios de siglo y está declarado como Monumento Nacional. El Mercado de Colón es un espacio diáfano, de gran luminosidad, con una superficie total de 3.500 metros cuadrados, que actualmente incluye comercios y cafeterías. El edificio, que fue restaurado en 2003, también dispone de un parking subterráneo.
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