La gastronomía valenciana es un claro ejemplo de la conocida dieta mediterránea. Destacan las frutas, verduras y hortalizas de su fértil huerta, junto a los pescados y mariscos frescos, principales ingredientes de esta exquisita cocina. El lugar emblemático de Valencia donde adquirir los productos más frescos es el Mercado Central. Aquí, se venden alimentos de todo tipo como pescado, mariscos, frutas, carnes y embutidos tanto para consumo doméstico como para abastecer a importantes restaurantes de Valencia. La belleza del Mercado Central, unido a su gran tradición hacen que la compra esté cargada de encanto.
Dentro de la amplia y rica variedad de la gastronomía valenciana, la paella sigue siendo la reina indiscutible y el plato más conocido en el ámbito internacional. El arroz de Valencia tiene el sello de Dominación de Origen. Este emblema exige el cultivo exclusivo de las variedades locales en el medio natural adecuado, con un sistema de riego que favorece la maduración homogénea del grano alcanzando la más elevada calidad industrial y culinaria. El arroz es un ingrediente legendario de la cocina valenciana. Antiguamente se empleaba en la elaboración de postres.
Existen tres variedades de arroz. Por un lado, el senia y el bahía, cuyo grano tiene una textura cremosa después del cocido y una completa absorción de los sabores, que hacen de él un arroz rico para el paladar. Por otro, el afamado arroz bomba. Su grano no se empasta después del cocido, ofrece una gran consistencia y absorbe completamente los sabores. Cuando el arroz bomba está cocido alcanza una longitud de dos a tres veces la del grano crudo.
Aparte de la paella, el arroz de Valencia ofrece un sinfín de combinaciones en la cocina local. Ejemplo de ello son el arroz al horno, el arroz a banda, o el arroz negro, con calamares en su tinta. Destacan también los platos de arroz caldoso como son el arroz "amb bledes" o al arroz "amb fessols i naps".
Todos estos platos pueden ser regados por los vinos blancos del Alto Turia y la Serranía, o los tintos de Requena, Utiel y Campo de Liria. Todos ellos excelentes vinos con Denominación de Origen propia. La presencia del vino en Valencia data de épocas anteriores a la llegada de los romanos. Sin embargo, fue precisamente durante el Imperio Romano cuando la viticultura y el comercio del vino adquieren una importancia suprema. Prueba de ello son las numerosas ánforas vinarias halladas en las aguas próximas a la ciudad de Valencia.
Los vinos tintos valencianos en boca son potentes, carnosos, redondos, persistentes y de buen cuerpo. Los blancos son fragrantes y muy afrutados. En su elaboración se utilizan variedades como Merseguera, Malvasía, Macabeo y la autóctona Verdil. Recientemente se han incorporado Chardonay y Semillón. Los vinos rosados tienen olores de extraordinaria intensidad y son afrutados y limpios. Mención aparte tiene el Moscatel. Su elaboración parte de una práctica enológica tradicional de la Comunidad Valenciana a partir del mosto de la uva Moscatel Romano o Alejandría.
La chufa valenciana también tiene denominación de origen. La cultura islámica hizo expandir el cultivo de la chufa en las áreas mediterráneas de la actual Comunidad Valenciana, existiendo constacia por escrito que en el siglo XIII ya se consumía ampliamente una bebida refrescante llamada llet de xufes, sin duda alguna antecedente de la actual horchata.
La chufa se cultiva en dieciseis pueblos de la comarca L'Horta Nord. Sus tierras tienen unas condiciones climáticas ideales para su cultivo, siendo la única zona de España donde se cultivan. En esta comarca se producen actualmente unos 5.3 millones de kilos de chufa seca, de los cuales un 90% están amparados por la Denominación de Origen. Especialistas de la Universidad de Valencia afirman que la chufa es rica en minerales, entre ellos; el fósforo, el mangnesio, potasio, calcio y el hierro. Es una bebida energética y nutritiva, de origen completamente vegetal y con propiedades cardiovasculares similares al aceite de oliva.
Al acabar una comida, no podemos olvidar la calidad de las frutas valencianas, cuyo liderazgo ostenta la naranja. De todas las zonas citrícolas del mundo, la Comunidad Valenciana es el lugar donde el cultivo de la naranja tiene una tradición más arraigada. En la repostería se puede encontrar una infinita variedad, desde los dulces de calabaza, pasteles de boniato, panquemados y rollitos de anís. Por último, es típica el "agua de valencia", preparada a base de zumo de naranja y cava.
Valencia Cuina Oberta emula a la New York Restaurant Week. Durante una semana más de los 50 mejores restaurantes de Valencia ofrecen un menú especial propio a un precio irresistible para que todo el mundo deguste sus propuestas culinarias.
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