Dos lugares componen el paisaje más representativo: el Paraje Natural del Prat y las Playas de Torrenostra. El Prat es una llanura separada del mar por un cordón de gravas y depósitos arenosos que configuran marismas y pantanos. Su interés paisajístico y ecológico hizo que en 1989 se le declarara Espacio Protegido, destacando especies autóctonas como el samaruc, la gambeta o la anguila. Las Playas de Torrenostra, arenosas y de aguas limpias, ofrecen todo tipo de equipamientos públicos para el disfrute de sus visitantes. La calidad de las Playas de Torrenostra se confirma año tras año con la consecución de los galardones de Banderas Azules y la consecución en 2007 del certificado “Q” de Calidad en Playas otorgado por la Secretaría General de Turismo.